IDEAS PARA LA REHABILITACIÓN DE UNA VIVIENDA ANTIGUA

Llega un momento en que es necesario reformar tu hogar. Ya sea por aumento de familia, la compra de un nuevo inmueble, o porque quieres mejorar la distribución de las habitaciones. También puede ser que la casa haya envejecido mal y tenga ventanas descuadradas, filtraciones de aire o desconchados en pintura.

Sea cual sea el motivo, aquí encontrarás unas ideas acerca de cómo emprender una rehabilitación exitosa en tu vivienda.

Lo primero que debes hacer es hacer es atajar las humedades. La razón es que de nada sirve cambiar la decoración de una habitación si van a seguir apareciendo manchas húmedas en las esquinas de las paredes.  Vigila especialmente el perímetro de los zócalos, y mira si hay síntomas de humedades por condensación, capilaridad o alguna tubería rota. Si está todo seco, entonces ya podemos jugar con los espacios, para hacerlos más luminosos y confortables.

Procura que las estancias donde vas a estar durante el día estén orientadas al sur. Lo ideal sería la cocina tuviera sus ventanas al Este, para que el sol te llene de energía por la mañana mientras desayunas, y que el salón se orientase hacia el Oeste, para poder ver una hermosa puesta de sol desde tu sillón favorito. Deja el norte para las habitaciones en las que entres menos, como los trasteros o aseos. Ahí nunca va a dar el sol, así que es preferible que en esa zona estén los lugares menos transitados de la casa.

En este caso es necesario que cuentes con ayuda de un diseñador de interiores, que te orientará sobre cómo ampliar los espacios y como organizar los pasillos para que el tránsito por tu casa se realice de forma fluida, y aquello no se convierta en un laberinto. Contrata albañiles de confianza para demoler y levantar nuevo tabiques, y solicita que se incremente el aislamiento térmico y acústico de las paredes exteriores. Seguramente, si es una vivienda antigua, tendrá como mucho un doble tabique con cámara de aire vacía intermedia. En ese espacio vendría muy bien un revestimiento de planchas aislantes.

Finalmente hay una serie de trabajos que puedes hacer por ti mismo, como pintar las paredes y techos. No importa que nunca hayas utilizado una brocha o pincel, porque es un trabajo que se va aprendiendo sobre la marcha. Asegúrate de elegir los colores según el estado de ánimo que quieras trasmitir a las habitaciones, y lánzate a la obra sin miedo. Aplica colores vibrantes en zonas de acción y colores suaves en las estancias de descanso.

Por cierto, los suelos juegan un papel muy importante en la rehabilitación de una vivienda. Si quieres ahorrar costes puedes simplemente poner un pavimento adhesivo sobre las baldosas originales. Y lo mismo sucede con el azulejo de cocinas y baños. Existen pinturas especiales que, aplicadas sobre las baldosas, confieren un nuevo carácter a ese lugar y protegen sus paramentos de la acción de las humedades y hongos.