Ante las fallas del coche no importa la marca

Los coches Renault suelen ser muy resistentes, no por nada se han ganado en varias oportunidades el premio al coche del año con diferentes modelos, entre ellos el Clio. Sin embargo, eso no los exime de poseer alguna falla debido al tiempo que tengan, por descuido o por mal uso; en sí, las razones pueden ser muchas y muy variadas. Algunas averías que pueden presentarse son:

Problemas con la batería: en el Clio la batería se localiza en el borde delantero izquierdo del motor. Con el uso la batería, al igual que diversas piezas del vehículo, se gasta; y si no se encuentra bien sujeta, podría moverse y recibir golpeteos. Con frecuencia es un elemento que se olvida, hasta que aparecen las averías.

Fallas con el termostato: es común que se le quieran hacer mejoras al coche, sobre todo a este modelo que es muy fácil y práctico para tunear, pero en ocasiones estas no son del todo beneficiosas. Algunos le adaptan elementos al sistema de enfriamiento para obtener potencia  y eso ejerce presión de más en el termostato, al punto de que puede dañarse; el problema está en que si eso sucede, no se tiene control sobre la temperatura y la máquina podría sufrir deformaciones hasta quedar inutilizable.

Bujías sensibles: el mecanismo de las bujías del Clio es bastante delicado, así que tan pronto se observan sus primeros síntomas de fallas se deben revisar y cambiar, si es necesario. Reemplazar las bujías es un procedimiento sencillo que puede ser hecho por el conductor sin muchas complicaciones, solo se necesitaría un conocimiento básico de mecánica.

Faros flojos: en algunos coches la presión que se debe ejercer para lograr la sujeción de las luces puede variar según el lugar en el que estén instaladas. No obstante, los faros del Clio en ese sentido no tienen ninguna distinción; aún así, a veces se aflojan por el error que algunos cometen de apretar demasiado los tornillos, creyendo que eso mejora su agarre, cuando en realidad lo que puede hacer es aislar las rocas.

Problemas con el inmovilizador Clio MK2: cuando la llave de infrarrojos del Clio se avería, el inmovilizador de este modelo puede dar muchos contratiempos al intentar arrancar. Esto se deduce cuando se enciende el testigo luminoso en el tablero de instrumentos. Es preferible dejar que este tipo de fallas sean atendidas en el taller mecánico, por lo complejas que pueden resultar.

Enfrentarse a cualquier avería de su Clio no tiene por qué ser estresante. Una forma práctica para atender su reparación es comprando las piezas en un desguace de renault. Los repuestos de segunda mano son más baratos que los nuevos e igualmente le pueden servir.