Cerveza: ¿cómo debe servirse?

Las variedades de cerveza que hay en el mercado se pueden distinguir tanto por su base, como por su color y sus diferentes aromas. En este sitio, por ejemplo, podrás ver una lista de distintos tipos de cerveza.

Ahora bien, ¿sabés cómo se sirve cada uno de los tipos de cerveza que existen? ¡Te lo contamos acá!

 

Elogio de la espuma

Dependiendo del tipo de cerveza, esta debe ser servida en recipientes especiales (copas, jarras, vinos), como sucede con los vinos.

Al momento de servirla, lo más importante es verificar se logra entre uno y dos dedos de espuma (2 a 4 cm de espesor).

Esa capa de espuma sirve para proteger de forma natural a la bebida de su oxidación. Así se retienen más y mejor los aromas y los sabores.

Una buena fermentación logra descomponer los azúcares y el almidón en alcohol y gas carbónico (CO2), y es este último el que forma la valiosa espuma. De modo que la espuma es una de las características distintivas de la cerveza, es parte, podríamos decir, de su esencia.

La calidad de este componente, su densidad, su color y su persistencia dependerán de la calidad y de las condiciones de conservación/guardado del producto.

 

Cómo servir la cerveza

Para tener una correcta apreciación de la cerveza necesitamos, en principio, vasos o copas transparentes. Las jarras opacas de diversos materiales, aunque pintorescas, ocultan el brillo, la transparencia y la espuma de la bebida.

La espuma debe ser viva y brillante, permanecer sin diluirse, no se debe abrir ni romper, y debe dejar dibujados graciosos aros continuos entre sí en la pared interior de la copa a medida que se va consumiendo.

Cabe anotar que las cervezas tipo ale generan abundante espuma, por lo que deben servirse lentamente y con mucho cuidado, aproximando el cuello de la botella al lateral interior de la copa, al tiempo que esta se inclina para que la cerveza no golpee brúscamente la superficie, sino que haga un suave recorrido.

En cambio, con las cervezas tipo lager, el líquido debe vertirse desde cierta altura para golpear el lateral inferior del vaso o la copa, a una inclinación de unos 45° apuntando al centro.

Por su parte, algunas cervezas lager de barril o stout irlandesas deben ser escanciadas en dos tiempos para mantener el vigor y la cremosidad de su espuma. Esto requiere ciertas habilidades y, sobre todo, paciencia del personal de servicio.

 

Copas de cerveza

Mientras que las cervezas tipo ale y lambic requieren para su consumo de vasos grandes y bocas muy abiertas para expresar mejor todo su potencial aromático, las cervezas tipo lager se expresan mejor en las tradicionales jarras de cristal debido a que así conservan mejor la temperatura.

Las copas de boca cerrada se usan para conservar mejor los aromas y que estos suban a la nariz en forma de pirámide. En este sentido, también funcionan muy bien los tradicionales vasos grandes para la correcta apreciación de este tipo de cervezas.

En Bélgica o en Alemania, es habitual que los productores de cerveza saquen una copa de diseño para cada marca, y se convierte en un sacrilegio imperdonable no escanciar la cerveza en su copa correcta.

 

Los envases de cerveza

Tres son las alternativas clásicas de envasar cerveza. La primera es el barril; la segunda es la botella de cuello largo, que puede ser de color ámbar para preservar el líquido de la luz, además de evitar su oxidación y descomposición de sabores, y la reciente botella transparente donde vienen algunas cervezas que utilizan lúpulos especiales para evitar su oxidación (Águila Light). La tercera alternativa es la lata con su reposo oscuro y fresco.

También existe una variación a la lata, el sistema conocido como draught (servir desde el barril) que consiste en introducir una cápsula de nitrógeno dentro de la lata para imitar las condiciones de la cerveza envasada en el barril, y así conseguir una mayor consistencia de la espuma.

 

Temperaturas de almacenamiento y consumo de cerveza

Al contrario del vino, una vez que sale la cerveza de su período de guarda (lagering) y es estabilizada y envasada, no precisa de mayores cuidados a la hora de ser almacenada.

Por esa razón, no conocemos “cavas” cerveceras, salvo algunos casos excepcionales de cervezas tipo lambic.

Obviamente la luz solar y un calor excesivo adelantarán peligrosamente el tiempo de vida y la cerveza terminará sus días antes de lo previsto.

En el caso de las cervezas tipo lager, el período óptimo de consumo se ubica entre seis meses y un año, algo similar para las cervezas tipo ale.

Con respecto al tema de las temperaturas de servicio, para las cervezas tipo ale se recomienda que lleguen a la mesa a unos 11-12 °C, sin embargo, algunos productores de cervezas negras tipo Stout han recomendado bajar las temperaturas de consumo con fines comerciales.

Para el caso de las cervezas tipo lager, por sus características distintivas de frescura y de suavidad, se recomienda su servicio a unos 4 °C, nunca inferior, ya que el frío excesivo enmascara aromas y sabores de la cerveza, y factores como el lupulado o el caramelo se pueden perder en la degustación del producto.

Algunos países centroeuropeos aconsejan llevar las cervezas lager a una temperatura de entre 7 y 8 °C, hecho que se entiende por el vigor de sus estaciones invernales.